El viernes 18 de febrero de 2011 acudimos a la cita con el presidente, Ricardo Martinelli, en el Consejo de Desarrollo Agropecuario realizado en la Feria de Soná convencidos que sostendríamos un diálogo amplio y claro. Era el primer encuentro de este tipo. Creemos en el potencial de desarrollo del sector agropecuario y en nuestro Panamá, pero fue tan grande la decepción cuando no se le dio la oportunidad al productor de participar.Para los productores de Los Santos y Herrera sonó muy bien que el Presidente se refiriera a las inversiones en pequeñas obras de riego, construcciones importantes en estas regiones debido al cambio climático.
De ellas depende la continuación de la producción o desaparecer. No obstante, nos hubiera gustado aclararle que tan pronto instalamos un sistema de riego por pequeño que este sea, llega la Autoridad Nacional del Ambiente a cobrar el agua que utilizamos, aun cuando si no lo hacemos se irá al mar. Señor Presidente, esto tenemos que pararlo.Sin lugar a dudas que removió nuestro orgullo de productor agropecuario cuando nos invitó a producir más; sin embargo, hubiéramos querido tener la oportunidad de enumerar los factores que limitan la producción de leche, una actividad a la cual se dedican más de 7 mil productores en su mayoría con menos de 30 litros diarios, que por cada 50 litros producidos generan dos puestos de trabajo, todo esto aun cuando solo reciben 30 centésimos por litro producido.
En este sentido requerimos de una política láctea clara y coherente donde no se permita que engañen a los consumidores con seudoquesos, que no tienen ni una onza de leche; que se corrija el error de haber bajado el arancel a varios productos lácteos; expandir el programa del “vaso de leche” a yogurt; que el Ministerio de Salud no continúe con la teoría absurda de descalificar la leche producida con el apoyo del ternero para producir leche pasteurizada. Igualmente, necesitamos que el incentivo por vía del crédito de Fondo Especial de Compensación de Intereses se aplique sobre la base de una tasa de referencia del mercado local, tal como se hace en los créditos de vivienda. Así mismo, urge corregir la inequidad generada en la seguridad social que le impide a un pequeño productor el pago de seguro voluntario por lo que devenga, en cambio lo obligan a pagar la cuota por el salario mínimo en el caso que contrate un empleado.
El autor es miembro de la Asociación Nacional de Ganaderos.
