Productores de arroz de Chiriquí, Veraguas, Los Santos, Herrera, Coclé y Darién marcharon ayer debido a la crisis que atraviesa el sector por las “importaciones descontroladas del producto”.
Nodier Díaz, productor de arroz de la provincia de Chiriquí, asegura que en la actual administración se ha importado más de 2 millones de quintales de arroz durante el período de plena cosecha, lo que, a su juicio, pone en riesgo la producción local.
“Los productores hemos tenido que secar arroz para guardarlo en las casas porque no tienen ventas debido a las grandes importaciones privadas que ha hecho el Gobierno a través del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA)”, asegura el trabajador del campo.
El pasado 6 de diciembre las autoridades agropecuarias se comprometieron con los productores de arroz a destinar $18 millones para la compra de 500 mil quintales en cáscara de la cosecha local. Sin embargo, los molinos actuales no tienen la capacidad de procesar la cantidad de arroz que hay en el mercado.
Ricardo Solís, gerente del Banco de Desarrollo Agropecuario, explicó que hasta la fecha el IMA ha cumplido con el acuerdo de comprar los 500 mil quintales de arroz a los productores, pero no a la velocidad que los trabajadores del campo esperan.
Solís, asignado por la presidencia y el Ministerio de Desarrollo Agropecuario para recibir el pliego de peticiones exigidas por los productores, dijo que el Gobierno busca activar otros silos para secar y guardar el producto.
“Se estima que para el día viernes el silo de La Barrera, en Veraguas, esté totalmente restablecido y operativo. Este recinto tiene la capacidad de poder recibir cerca de 250 mil quintales de arroz”, asegura.
En cuanto al tema de las importaciones, advirtió que se entregó esta petición a la presidencia para ser discutida en Consejo de Gabinete.
Se estima que por el exceso de importaciones se pierden cerca de 100 mil hectáreas de siembra de arroz, lo que supone un daño de aproximadamente $40 millones para el sector agrícola.
