La economía francesa, que se había estancado en los tres últimos meses de 2014, creció 0.6% en el primer trimestre de 2015, gracias sobre todo al tirón del consumo, un ritmo superior al esperado que va a permitir al gobierno revisar al alza sus previsiones para este año.
El Instituto Nacional de Estadística (Insee), que había anticipado una subida del 0.4% entre enero y marzo, al presentar ayer el dato destacó que el principal factor de esa evolución fue la progresión del 0.8% del consumo.
Se trata de la progresión trimestral más fuerte constatada en Francia desde la primavera de 2013.
“Esta primera cifra es muy alentadora”, declaró a la prensa el ministro de Finanzas, Michel Sapin, quien en una primera valoración del gobierno subrayó que sus perspectivas para el conjunto de 2015 han quedado “claramente confortadas”.
El Ejecutivo había indicado hasta ahora que esperaba un incremento del producto interior bruto de al menos el 1% este año, y la Comisión Europea revisó al alza a comienzos de mes sus expectativas para Francia al 1.1%.