El secretario del Trabajo Alexander Acosta planteó el tema de los aprendices en su debut el viernes como el hombre clave del presidente Donald Trump para llenar las vacantes en el sector público y el privado.
“Los directores generales me han dicho que están ávidos por cubrir las vacantes que tienen, pero que no consiguen trabajadores con las capacidades requeridas”, afirmó Acosta en un discurso preparado para los ministros de trabajo del Grupo de los 20 países industrializados y emergentes en Alemania.
Los sistemas para aprendices remunerados, que con frecuencia derivan en el desarrollo de carreras, añadió, “son una prioridad importante para el presidente Trump y el Departamento del Trabajo”.
La declaración, y una nueva campaña de tuits sobre el tema, son el primer indicio desde la juramentación de Acosta hace tres semanas de que la política de tomar aprendices sería el eje del plan del Gobierno de capacitar a una nueva generación de trabajadores.
El tema de los aprendices es relativamente nuevo para Trump, que en su campaña prometió reactivar los empleos en la industria manufacturera que se perdieron, según él, debido a acuerdos comerciales defectuosos y a la competencia desleal de China, México y otros países. Sin embargo, no es algo nuevo para los que elaboran los planes de ambos partidos y el sector privado. Los programas de aprendices tienen ya varios años y algunos aplican modelos similares a los de Alemania y Gran Bretaña.
