Un país de la Unión Europea podrá exigir un mínimo de tres meses trabajados en su suelo a un ciudadano procedente de otro país del bloque para otorgarle prestaciones por desempleo, según una propuesta de la Comisión Europea para revisar las reglas europeas presentadas ayer en Estrasburgo.
El ejecutivo comunitario presentó sus propuestas seis meses después del referéndum en Reino Unido sobre su salida de la UE y que estuvo marcado por las críticas a los ciudadanos europeos residentes en Reino Unido, acusados de aprovecharse del sistema público británico.
“Necesitamos movilidad laboral para ayudar a la recuperación del crecimiento económico y la competitividad. Pero la movilidad necesita basarse en reglas claras, justas y aplicables”, dijo en un comunicado la comisaria europea de Empleo, Marianne Thyssen.