Conductores de camiones bloquearon parcialmente carreteras y puertos en varias partes de Brasil ayer, en el segundo día de una protesta por las fuertes alzas del precio del diésel que amenaza con ralentizar el transporte de granos y otros bienes a los mercados domésticos y de exportación.
Cientos de camiones estaban aparcados en medio de importantes autopistas y la protesta impactaba el acceso a los dos principales terminales exportadores de granos de Brasil: Santos y Paranaguá.
El Gobierno convocó a una segunda reunión para discutir el asunto. Brasil es un proveedor clave de granos, carne, café, azúcar, petróleo y mineral de hierro, insumos que en su mayoría llegan a los puertos por carretera. Los futuros de la soja en Chicago subieron por el riesgo de que la protesta interrumpa los envíos brasileños de la oleaginosa tras una cosecha récord.
