El desempleo en Panamá para este año se mantendrá estable. La proyección es igual o menor a la registrada en 2016 cuando había 102 mil 944 personas desocupadas.
De acuerdo con Hernando Rodríguez, director de Empleo del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral, la inversión en grandes proyectos llevada a cabo por el Gobierno en casi dos años y medios de gestión comenzará a “rendir frutos” en el mercado laboral este año.
Para agosto de 2016 la fuerza laboral panameña era de un millón 873 mil 655 trabajadores, según el último reporte de la Contraloría General de la República.
De este total de personas, mayores de 15 años empleadas o que estaban buscando trabajo, 102 mil 944 (5.5%) se encontraban en la fila de los desocupados.
De mantenerse así, el panorama local pinta relativamente sólido respecto a las proyecciones de la región, aunque más de 100 mil personas sin trabajo tampoco es una cifra que se debe subestimar.
Según el estudio Coyuntura Laboral en América Latina y el Caribe, llevado a cabo por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la tasa de desempleo urbano en la región volverá a aumentar este año a 9.2%, el mayor incremento anual registrado en más de dos décadas.
El reporte sostiene que un modesto crecimiento económico en la región no será suficiente para contrarrestar la debilidad del mercado laboral que viene en picada respecto a la creación de nuevos trabajos y a las características de los empleos existentes y futuros.
En 2016 el desempleo en la región fue de 8.9% desde un 7.3% de 2015. Esto ha sido atribuido a la profundización de la crisis económica expresada en un segundo año de contracción del producto interno bruto (PIB).
Los dos organismos internacionales recordaron que el deterioro de las condiciones laborales suele afectar en mayor medida a los grupos vulnerables como las mujeres y jóvenes con bajos niveles de educación.
“El empleo es la ‘llave maestra’ para reducir la pobreza y la desigualdad, por lo que las tendencias en el ámbito laboral latinoamericano son altamente preocupantes”, aseguran.
