Puerto Rico se enfrenta a un cierre de gobierno el 31 de octubre, incluido el cese de las actividades de recuperación por el huracán, si el Congreso no proporciona miles de millones en fondos de emergencia, dijo el secretario del Tesoro, Raúl Maldonado.
El gobierno en bancarrota de este territorio de Estados Unidos está gastando rápidamente los mil 600 millones de dólares que tenía disponibles antes de que el huracán María arrasara la isla, destruyendo una infraestructura deteriorada y quitando la vida a 34 personas.
Tras los daños importantes a los sistemas de telecomunicaciones y la red eléctrica, Maldonado no espera comenzar a cobrar impuestos de ventas durante al menos otro mes, dijo.
“No tengo ningún cobro y estamos gastando mucho dinero en proporcionar asistencia para la emergencia”, dijo. Sin la ayuda del Congreso, el Gobierno de Puerto Rico no podrá operar el próximo mes.
Si bien la atención se ha centrado en la escalofriante deuda de 74 mil millones de dólares del estado libre asociado, Puerto Rico se enfrenta a una crisis más inmediata después de la tormenta.
Se está quedando sin dinero para combustible, para salarios de los trabajadores de las tareas de recuperación y ayuda alimentaria. Entretanto, solo 8.6% de los clientes tiene electricidad, el servicio de telefonía móvil es limitado y muchas zonas rurales montañosas siguen inaccesibles. “En una estimación conservadora hay 100 mil hogares destruidos aquí”, dijo el gobernador Ricardo Rossello.
