Rusia “no tiene absolutamente nada que ver” con el ciberataque “sin precedentes” que golpeó al menos a 150 países, afirmó ayer el presidente Vladimir Putin, en momentos en que los hackers rusos suelen ser acusados de importantes ataques informáticos.
“Rusia no tiene absolutamente nada que ver con el virus informático” que originó el ataque que infectó a decenas de miles de ordenadores, desde Rusia a España, o desde México a Australia, pasando por China, afirmó Putin en conferencia de prensa en Pekín.
Estados Unidos ha acusado varias veces a Rusia de injerencia en la reciente elección presidencial norteamericana, y alegó que hackers rusos piratearon los correos electrónicos de la candidata demócrata Hillary Clinton.
Estas acusaciones han sido firmemente desmentidas por Moscú. “Siempre se busca a culpables allá donde no los hay”, aseguró Putin, y recordó incluso que según Microsoft, “los servicios especiales estadounidenses eran la primera fuente de este virus”.
“Es necesario que el tema sea tratado inmediatamente a un nivel político serio”, añadió Putin.
