Qualcomm, Inc., presentó demandas en China buscando prohibir la venta y fabricación de iPhones en el país, el golpe más duro del fabricante de semiconductores contra Apple, Inc., en lo que va de su amarga y extensa batalla legal.
La compañía, con sede en San Diego, pretende hacer daño a Apple en el mercado más grande del mundo de teléfonos inteligentes y anular la producción en un país donde se fabrica la mayoría de los iPhone.
El producto proporciona casi dos tercios de los ingresos de Apple.
Qualcomm presentó las demandas en un tribunal de propiedad intelectual de Beijing, alegando infracción de patente y pidiendo una medida cautelar, según Christine Trimble, una portavoz de la compañía.
“Apple emplea tecnologías inventadas por Qualcomm sin pagar por ellas”, dijo Trimble.
Las dos compañías llevan meses en una disputa legal que se centra en el negocio de licencia de tecnología de Qualcomm.
Mientras que Qualcomm obtiene la mayoría de sus ventas de fabricar chips de teléfono, genera la mayor parte de sus ganancias de cobrar comisiones por patentes que cubren las bases de todos los sistemas telefónicos modernos.
Las últimas demandas aparecen en un momento crucial para Apple. Acaba de presentar los modelos de iPhone 8 y X, dirigidos a reafirmar su liderazgo en un mercado que está impregnado de competencia de fabricantes chinos de rápido crecimiento.
