La Comisión Europea autorizó la compra por parte del fabricante estadounidense de semiconductores Qualcomm, especializado en la telefonía, de su rival holandés NXP.
Qualcomm adoptó una serie de compromisos para evitar que esta fusión represente problemas de competencia en la Unión Europea. El grupo estadounidense había anunciado en 2016 la compra por $47 mil millones.
