Así lo informó Rosario Jované, jefa del Departamento de Protección al Usuario de los Servicios Bancarios de la Superintendencia de Bancos.
Las cifras del primer cuatrimestre del año son las más actualizadas que tiene esa oficina.
La funcionaria explicó que no se puede realizar comparación entre esas cifras con las cifras del año pasado, ya que se tienen las de los años terminados, de 2001 y 2002.
El año pasado se recibieron 282 quejas y en 2001, 249 reclamos.
Al revisar el contenido de las quejas, las más comunes son por disconformidad en el alza de intereses, los métodos de cálculos, los cargos no pactados y el suministro de información, entre otros.
Sin embargo, no siempre los usuarios tienen la razón e incluso Jované sostiene que no solo representan el comportamiento de las instituciones bancarias, sino también el comportamiento de los usuarios frente al ejercicio de sus derechos.
La funcionaria acentuó la importancia de que los clientes de los bancos lean los documentos antes de firmarlos.
En su oficina se analizan los cargos y descargos de ambas partes y se determina si se ha dado o no violación o transgresión a disposiciones legales protectoras de los derechos de los usuarios de los servicios bancarios contempladas en el Decreto Ley No.9 de 26 de febrero de 1998.
Muchas veces, la inconformidad de los usuarios pudiera evitarse si este hubiera revisado lo que se estipula en los propios contratos suscritos con sus clientes, según Jované.
También ocurre que los bancos fallen al no entregar documentos y falten al no dar información.
Los clientes de los bancos pueden presentar sus reclamos en una oficina habilitada por la Superintendencia de Bancos en la Torre HSBC de la avenida Samuel Lewis.
