Jamaica y República Dominicana (RD) están considerando medidas extraordinarias para obligar a Venezuela a renunciar a la propiedad de dos refinerías en el Caribe obstaculizadas por sanciones de Estados Unidos (EU).
Los Gobiernos de los países han estado negociando en vano la compra de 49% de la participación de Petróleos de Venezuela, S.A. (Pdvsa) en refinerías cerca de Kingston y Santo Domingo.
Ahora, Jamaica está preparando un proyecto de ley que forzaría una venta, mientras que los funcionarios dominicanos plantearon la idea de declarar como una utilidad pública la planta de Refidomsa, que produce 30 mil barriles diarios.
Es una cuestión de seguridad energética, dijo Robert Nesta Morgan, portavoz del primer ministro de Jamaica, Andrew Holness.
República Dominicana está tomando medidas para recuperar su refinería.
Pdvsa una vez fue un actor dominante de la industria energética en Latinoamérica y el Caribe, y ahora ha perdido influencia a medida que la producción se derrumba, que las deudas crecen y que Estados Unidos impone sanciones financieras a la compañía con el ánimo de debilitar al gobierno de Nicolás Maduro.