Las acciones de Research In Motion (RIM) se acercaron ayer a su mínimo de dos años después de que el fabricante de BlackBerry dijera haber retirado unas mil unidades de su tablet Playbook debido a una falla en el sistema operativo.
La empresa canadiense se ha visto perseguida por los problemas en los últimos meses, decepcionando a los inversores con una reducción de sus previsiones de ventas e ingresos poco después de anunciar unas débiles estimaciones de ganancias.
RIM indicó que la serie de dispositivos de 16GB se habían enviado con “una construcción del sistema operativo que puede resultar en que el dispositivo no logre cargar apropiadamente el software en la configuración inicial”.
La PlayBook funciona sobre la plataforma QNX, que RIM compró el año pasado y espera migrar a sus nuevos teléfonos inteligentes a partir de 2012. “Probablemente no mueve la aguja financieramente, pero es otra mancha desde el punto de vista de la ejecución”, dijo de la retirada el analista de Avian Securities Matthew Thornyon. La mayoría de los dispositivos afectados aún estaba en distribución y no había llegado a los consumidores, señaló RIM en un comunicado.
La serie defectuosa se había enviado a la cadena de tiendas de material de oficina Staples, según indicó el sábado el blog de tecnología Engadget. Staples no respondió a peticiones para que hiciera comentarios.
Las acciones de RIM, que cotizan en el Nasdaq, cayeron el lunes hasta $42.61, solo 9 centavos por encima de un récord de agosto de 2010.
Una caída por debajo de $42.52 sería el precio más bajo de sus títulos desde marzo de 2009 y daría a la empresa una capitalización de mercado de $22 mil 200 millones. Las acciones de la empresa han perdido un cuarto de su valor este año.
RIM esperaba que el lanzamiento de la esperada tableta PlayBook pudiera reavivar su fortuna, pero el producto recibió malas críticas y quejas de que se había apresurado su presentación antes de estar listo. Su catálogo de teléfonos inteligentes BlackBerry empieza a envejecer y han perdido cuota de mercado, especialmente en el muy competitivo mercado estadounidense, ante dispositivos más atractivos como el iPhone de Apple y una serie de teléfonos con el software Android de Google.
