El director gerente del FMI, Rodrigo Rato, se muestra escéptico respecto a la propuesta británica de que este organismo venda oro para cancelar la deuda de los países más pobres y destacó que no hay consenso político para hacerlo.
Rato dijo a EFE que la venta de esta reserva disminuiría los recursos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y restringiría "la capacidad de (hacer) lo que estamos haciendo".
"Para que los accionistas (los países miembros del Fondo) tomen esa decisión, tienen que estar muy seguros de que esa reducción de nuestros activos tiene un efecto duradero muy importante y esa decisión no está tomada, ni muchísimo ni muchísimo ni muchísimo menos", explicó .
El Fondo prepara un informe sobre cómo podría realizarse una eventual venta de parte o la totalidad de las más de 3 mil toneladas de oro que atesora, la tercera reserva del mundo tras la de la Reserva Federal estadounidense y el Bundesbank alemán.
El estudio ha sido encargado por el G7, que agrupa a los siete países más ricos del mundo, y estará listo para su reunión de abril, previa a la asamblea de gobernadores del FMI y el Banco Mundial.
En el último encuentro, sus miembros (EU, Alemania, Francia, Japón, Reino Unido, Italia y Canadá) se comprometieron a lograr condonar "hasta el cien por cien" de la deuda de los países más pobres, pero el problema es cómo hacerlo.
El mayor impulsor de la idea de vender el oro del Fondo es el Reino Unido, mientras que Estados Unidos se muestra reticente y quiere que los organismos multilaterales, que son los principales acreedores de países como Honduras, Nicaragua, Bolivia y Haití, perdonen la deuda de manera unilateral. Esta propuesta no ha caído bien entre la gerencia del Banco Mundial.