La actual recesión global sería inusualmente larga y severa mientras que cualquier recuperación sería lenta, ya que se origina de una crisis financiera, dijo ayer el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El Fondo pidió políticas fiscales y monetarias agresivas y dijo que restaurar la confianza en el sector financiero es importante para que las políticas económicas funcionen y para que la recuperación tenga lugar.
Un nuevo análisis del FMI muestra que las recesiones vinculadas a crisis financieras, como la actual, son más difíciles de superar, pues generalmente son prolongadas producto de la debilidad de la demanda. Para agravar las cosas, la actual recesión combina una crisis financiera en el corazón de la mayor economía mundial con una desaceleración global, lo que la hace única, se lee en algunos capítulos del informe Panorama Económico Mundial, que se publicará en su versión completa el 22 de abril con proyecciones actualizadas.
El análisis del FMI dice también que las economías emergentes, incluidas aquellas con políticas económicas sólidas, no están aisladas de la recesión iniciada en las grandes economías, ya que esta viene acompañada generalmente con una caída en las exportaciones y los flujos de capital.
El FMI, usando un nuevo índice sobre la tensión financiera, dijo que los actuales niveles de tensión en las economías avanzadas sugería que los flujos de capital hacia las economías emergentes sufrirán grandes caídas y que luego se recuperarán en forma gradual, sobre todo los flujos bancarios.
Stephen Danninger, un importante economista del FMI, dijo que una recuperación mundial no era posible sin un repunte en las economías avanzadas.

