Los funcionarios de la Unión Europea (UE) rehúsan discutir un acuerdo comercial después del brexit con la primera ministra británica, Theresa May, hasta que ella acceda a cancelar los compromisos financieros del Reino Unido con el bloque.
En una señal de que la UE está endureciendo su postura mientras el Reino Unido se prepara para dar comienzo a dos años de negociaciones, dos funcionarios europeos al tanto del plan dijeron que en el mejor de los casos, recién se llegaría a un acuerdo sobre la suma a pagar a comienzos de 2018.
La UE se ha propuesto fijar su propio ritmo y tal vez ni siquiera revele la suma que quiere que pague el Reino Unido hasta después de las elecciones en Alemania en septiembre, dijo uno de los funcionarios.
La línea dura de la UE vuelve más posible que el Reino Unido finalice las negociaciones por el brexit sin un acuerdo o incluso antes de que las partes traten el tema de un pacto comercial.
El gobierno de May ya cuestionó la dimensión y la legalidad de cualquier pago por abandonar la unión y desea discutir el divorcio y la futura relación comercial al mismo tiempo.
Se estima que el costo de cancelar las obligaciones del Reino Unido es de unos 64 mil 500 millones de dólares.
Esta semana, el secretario británico de Asuntos Exteriores, Boris Johnson, dijo a la BBC que “no es razonable, no lo creo, que por salir de la UE el Reino Unido siga haciendo enormes pagos presupuestarios”.
Durante los primeros nueve meses de negociaciones, los colegas del Reino Unido en la UE insistirán en avances concretos y en que se acepte pagar antes de aceptar planificar los lazos comerciales entre el Reino Unido y el bloque tras el brexit, dijeron ambos funcionarios. La negativa a hacerlo terminaría las negociaciones y dejaría al Reino Unido sin un acuerdo económico con la UE.
