¿Busca consejos sobre cómo preparar un buen discurso? Los estantes de las librerías están repletos de ellos. Pero usted encontrará escasa ayuda para la parte más importante de una conversación: las preguntas y respuestas.
Michael Sheehan, el famoso consultor de comunicaciones que trabajó con Bill Clinton durante toda su presidencia, dice que el orador debe contar con una estrategia para la parte de preguntas y respuestas. No debe tratarse de una idea de último momento. He aquí los consejos (en el formato de preguntas y respuestas, por supuesto) para aprender ese recurso.
Pregunta: ¿Cómo puede trazarse una estrategia acerca de una parte del discurso que está fuera de su control?
Respuesta: Usted está equivocada si cree que puede arreglárselas sobre la marcha. Algunos presidentes de directorio me dicen, "Yo soy muy bueno con las preguntas y respuestas. Lo que me pone incómodo es la presentación formal". Ellos se aferran a esa noción pues no hay empleado que se anime a decirle, "Usted es realmente aburrido", o "Usted demora ocho minutos en mencionar un tópico que puede formularse en 10 segundos".
Usted debe prepararse. Y de la manera correcta. Los ejecutivos suelen tener una carpeta de tres anillos con 500 preguntas que podrían ser formuladas por miembros de la audiencia.
Pregunta: ¿Es la manera de decirle al orador que no divague y se mantenga firme en su mensaje?
Respuesta: Para mí es un punto desagradable. Al lado de "marca", la palabra "mensaje" es la menos entendida en las corporaciones norteamericanas. Los empresarios creen que su mensaje se expresa en su misión o en los valores declarados.
¿Qué ocurre si usted sabe lo que alguien en la audiencia le va a preguntar pero no desea responder?
Manténgase a la ofensiva. Benditos sean los abogados. Todos ellos son gente muy agradable, pero no les permita que sean sus entrenadores cuando se trata de pronunciar un discurso. Ellos seguramente le dirán: "No mencione esto, no mencione aquello, y, sin importar lo que haga, no haga referencia alguna a esto". Bueno, mi enfoque es, "Diga esto, diga esto, y, sin importar lo que haga, diga esto". La energía que usted demuestre envía un mensaje. ¿Existe una longitud perfecta para una respuesta?
No. Si todas sus respuestas son demasiado cortas, suenan como una declaración jurada, y lo que conseguirá serán preguntas cada vez más hostiles. Si usted formula respuestas demasiado largas, se asemejará a esos legisladores que hablan y hablan a fin de impedir que un asunto se someta a votación. Usted debe variar la longitud de sus respuestas.