Los focos incandescentes sí pueden usarse con el control antes mencionado.
Para mejor iluminación limpie la bombilla del foco, cuando menos cada seis meses o antes si se encuentra en zonas más expuestas a la suciedad. Utilice un paño limpio y seco.
Antes de quitar o instalar cualquier foco fluorescente no olvide bajar el interruptor general de su instalación eléctrica, para evitar riesgos de choques eléctricos. También es importante esperar a que se hayan enfriado lo suficiente para evitar quemaduras.
Al instalar un foco, puede sujetarlos por la bombilla sin hacer demasiada presión, pero siempre sin forzarlo para evitar que se rompan o se atoren al girarlos.
Apague la luminaria cuando no la utilice.
