El cálculo del impacto de la austeridad condujo a errores en las previsiones de crecimiento de los países rescatados, de los que Portugal registró los mayores fallos estadísticos, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El debate sobre la efectividad del programa del rescate se ha reavivado esta semana en Portugal por el anuncio de la llegada a Lisboa, los próximos 6 y 7 de enero, de una misión del Parlamento Europeo para investigar la actuación de la troika.
Hasta el momento, tanto los informes de las últimas evaluaciones de la troika como de la directora general del FMI, Christine Lagarde, han admitido que hubo “errores” en las previsiones de crecimiento de los países rescatados (Grecia, Portugal e Irlanda).
En el caso luso, los fallos sobre la previsión del crecimiento de la economía fueron “significativamente” superiores que en los otros países rescatados en los primeros años en lo se que se aplicó ese programa, afirma el FMI en las conclusiones de la octava y novena evaluación a Portugal.
“Aunque el pronóstico del historial de Portugal es comparable al de los otros países con programas de apoyo financiero durante el período 2009-2012, el error de la previsión de crecimiento tendió a ser significativamente mayor en los primeros años”, se señala en el capítulo dedicado al análisis de la deuda pública.
Según el documento, las previsiones optimistas se verifican en un margen de error de 2.06% entre las estimaciones de la evolución del producto interior bruto (PIB) entre 2004 y 2012.
En el comienzo del programa del rescate, que el Gobierno luso solicitó en abril de 2011 ante el aumento de los intereses de su deuda, el FMI calculó que el país crecería 1.2% este año y 2.5 % en 2014.
Portugal acordó un plan de ajustes que debe acabar el próximo junio para enderezar la contabilidad pública del país en contrapartida a un préstamo internacional de 78 mil millones de euros.