Las remesas que los inmigrantes de El Salvador en Estados Unidos envían a sus familiares crecieron un 7.2% en 2016 respecto al año anterior y alcanzaron un récord de 4 mil 576 millones de dólares, informó ayer el Banco Central.
Las remesas son la base de la economía del empobrecido país centroamericano, de 6 millones de habitantes.
“El acumulado entre enero y diciembre de 2016 constituye el monto más alto en la historia de recepción de remesas en El Salvador y el mayor crecimiento de los últimos 10 años”, indicó el banco en un comunicado.
El Gobierno salvadoreño ha dicho que trabaja en conjunto con Centroamérica y México para defender los derechos de los inmigrantes ante las amenazas del nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha prometido que construirá un muro en su frontera sur y aplicará un impuesto a las remesas.
Se estima que en Estados Unidos residen y trabajan unos 2.8 millones de salvadoreños, que envían el dinero a sus familiares en El Salvador. Cifras oficiales indican que las remesas representan el 17.1% del producto interno bruto (PIB) de El Salvador.
El Salvador fue el primer país en ratificar el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana en 2006. El tratado, conocido como DR-CAFTA, impulsó las exportaciones de alimentos, azúcar y etanol, y apoyó la inversión en el sector de manufactura de ropas.
