El plan de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para elevar los precios del petróleo mediante la reducción de la producción fracasó, pero no le queda más remedio que atenerse a él.
El crudo cedió todos sus aumentos desde que la OPEP acordó por primera vez reducir la producción en noviembre. Si bien el grupo implementó los recortes, un repunte de la producción del shale estadounidense y reservas obstinadamente altas demuestran que el exceso de crudo que lleva tres años no experimenta cambios.
Ni siquiera las señales de Arabia Saudita y Rusia de que prolongarán las reducciones del suministro contuvieron la caída.
Sin embargo, la OPEP tendrá un margen de maniobra limitado cuando se reúna el 25 de mayo en Viena para discutir el acuerdo, y es casi seguro que lo mantendrá porque las alternativas resultan aún peores. Si llega a profundizar los recortes, más suministros de shale podrían llenar el vacío, según UBS Group AG.
Abandonar la política y restaurar la producción infligiría el sufrimiento económico derivado del crudo por debajo de los $40, según Citigroup Inc.
“El riesgo de una mayor reducción es que podría desencadenar un aumento demasiado fuerte de los precios y favorecer al shale estadounidense”, dijo Giovanni Staunovo, analista de UBS en Zúrich. “Si cambian de estrategia, Arabia Saudita quedará mal. Nadie puede decir que quiere menores inventarios y a los pocos meses rendirse”.
El petróleo se desplomó ayer hasta un mínimo en cinco meses de $43.76 el barril en Nueva York y se negociaba a $45.59 a las 9:42 a.m. hora local.
SIN MUNICIONES
La liquidación tuvo lugar pese a la declaración que hizo el ministro ruso de energía, Alexander Novak, de que su país se “inclinaba a favor de” una extensión de los recortes en la producción en el segundo semestre.
Se hizo eco de su homólogo saudita, Khalid al-Falih, quien dijo el 26 de abril que existe un consenso preliminar para prolongar el acuerdo con el respaldo de otros países de la OPEP, como Kuwait e Irak.
En tanto, la OPEP ya demuestra un cumplimiento casi perfecto de su promesa de reducir la producción 1.2 millones de barriles diarios y parece probable una extensión, el grupo queda con escasas municiones en su batalla por aumentar los precios.
“El acuerdo de la OPEP estaba condenado al fracaso desde el principio”, dijo Eugen Weinberg, jefe de investigación en materias primas de Commerzbank AG. “Si profundizan la reducción, el efecto será de corta duración. La OPEP se encontrará nuevamente en la misma posición en seis meses, pero para entonces los ajenos a la OPEP tendrían una mayor cuota de mercado”.
Si bien la Agencia Internacional de Energía (AIE) todavía predice una reducción rápida del exceso de oferta en el segundo semestre de este año si OPEP mantiene sus recortes, los datos disponibles en este momento muestran pocos indicios de éxito.
Las reservas mundiales de combustible en realidad pueden haber aumentado durante el primer trimestre, según estimaciones de la AIE.
En los Estados Unidos -el mayor consumidor mundial- los inventarios de crudo están disminuyendo, pero siguen cerca de niveles récord.
Por su parte, la producción estadounidense volvió con fuerza, aumentando 523 mil barriles diarios este año hasta el nivel más alto en casi dos años a medida que retorna la inversión, según la Administración de Información de Energía.
Hay una sensación de “abatimiento” en el mercado en razón de que los recortes no están funcionando, pero la OPEP todavía puede tener éxito si mantiene el rumbo, según Energy Aspects Ltd.
“Seguimos convencidos de que el mercado se reequilibra a finales de este año siempre que la OPEP continúe con sus reducciones de producción”, dijo Amrita Sen, analista principal de petróleo de la firma consultora con sede en Londres, en una entrevista televisiva de Bloomberg. “No creo que tengan muchas opciones”.
CITIGROUP VE OPORTUNIDADES
La caída del petróleo a un mínimo de cinco meses es impulsada exclusivamente por factores técnicos y la oferta sigue disminuyendo, según Citigroup Inc. y Goldman Sachs Group Inc.
“El mercado en efecto fundamentalmente se está ajustando”, dijo Ed Morse, el director de investigación de materias primas de Citigroup, en una entrevista televisiva de Bloomberg el viernes. “Nunca es posible prever un fondo, pero sospecho que es una gran oportunidad de compra” antes de un gran salto en los precios hacia el final del año, señaló.
Las existencias de combustible continuaron cayendo en abril y la tendencia se acelerará a medida que la OPEP amplíe sus recortes de producción más allá de junio, dijo Goldman Sachs en una nota.
“El panorama más amplio de la demanda de petróleo en lo que va del año sigue siendo favorable”, dijo el banco.
El precio del West Texas Intermediate, la referencia de Estados Unidos, se ha derrumbado un 8% esta semana, borrando casi todas las ganancias desde que la OPEP suscribió un acuerdo de seis meses en noviembre para reducir la producción.
Si bien los dos bancos reconocieron factores bajistas -especialmente la expansión de la producción estadounidense-, atribuyeron la reciente capitulación a patrones de negociación volátiles.
“Todo son factores técnicos”, dijo Morse. “No hay nada fundamental, nada ha cambiado en el mercado”.
La actual caída de precios comenzó cuando el crudo West Texas Intermediate traspasó su promedio móvil de 200 días la semana pasada.
Una vez que cedió, se rompió otro indicador técnico clave llamado retroceso de Fibonacci, allanando el camino para el mínimo del año y luego $45 por barril.
