La recuperación de la economía japonesa se desaceleraría en el primer trimestre de este año, pero el riesgo de otra recesión es bajo, dijo el economista jefe del Banco de Japón.
Tras apegarse a la visión del banco central de que la fortaleza de las exportaciones comenzará en algún momento a impulsar al resto de la economía, Kazuo Monma, responsable del departamento de estadísticas e investigación de la entidad nipona, indicó además que la deflación se moderará gradualmente.
“Llevará mucho tiempo superar la deflación. Las caídas en los precios podrían contraerse en el curso de un año o dos; para fin de ese período, podrían emerger señales de un regreso a cifras positivas”, manifestó Monma en un seminario sobre economía.
“El riesgo de que Japón entre en una espiral deflacionaria es pequeño y el Banco de Japón hará sus mayores esfuerzos para evitarlo”, afirmó.
Aunque la economía se ha venido recuperando desde el segundo trimestre del año pasado, la mejoría ha sido impulsada mayormente por las exportaciones, sobre todo a los vecinos en Asia.
La demanda interna se ha mantenido débil en medio de una caída constante de los salarios. La mayoría de los economistas espera que el crecimiento se desacelere a inicios de este año, a medida que se reduce el impulso del gasto oficial de estímulo.
“La mayor parte de los esfuerzos de reabastecimiento de las compañías y de los estímulos del Gobierno en el ámbito mundial está terminada”, indicó Monma, un funcionario de carrera dentro del banco central japonés. Si bien pocos economistas esperan otra recesión en Japón, el Gobierno está tratando de evitar que eso ocurra por todos los medios, sobre todo antes de unas elecciones legislativas a realizarse más adelante este año.

