El instituto estadístico de Italia (Istat) publicó una previsión de crecimiento de 0.8% en 2016, menor a las previsiones del gobierno (1%), y de 0.9% en 2017, un poco menos que las cifras oficiales. Por su parte, la Comisión Europea pronostica un crecimiento de 0.7% este año y de 0.9% en 2017. El Istat, que en mayo apostaba por un crecimiento del 1.1% en 2016, explicó su revisión a la baja por la menor vitalidad del consumo doméstico y de las inversiones.
Sin embargo, las inversiones crecerán un 2% este año y se acelerarán el año que viene, con un aumento previsto del 2.7%, gracias sobre todo a las medidas de política fiscal para apoyar a las empresas, indicó el instituto en un comunicado. Después de dos años de recesión, Italia volvió a crecer en 2014 (0.1%) y en 2015 el producto interno bruto (PIB) creció 0.7%, la mitad de la media de crecimiento en los países de la zona euro.