Puerto Rico se enfrenta a dificultades económicas “abrumadoras” que probablemente mantendrán la calificación de bonos basura incluso después de que el estado libre asociado reduzca su deuda en una quiebra récord, dijo Moody’s Investors Service.
Puerto Rico sufrió años de contracción hasta que la ayuda federal por desastre después del huracán María ayudase a que la economía creciera el 4% estimado en el año fiscal 2019.
Sin embargo, el flujo de ayuda por desastre terminará en un futuro.
En consecuencia, las autoridades de la isla tienen dos opciones para evitar déficits presupuestarios: obtener más fondos de Medicaid del Gobierno federal e implementar reformas para reducir costes, según Moody’s.
“Sin una mayor ayuda federal y ahorros de las reformas, el perfil crediticio del territorio probablemente seguirá siendo de grado profundamente especulativo, independientemente del nivel final de reestructuración de la deuda”, escribieron analistas de Moody’s, dirigidos por Genevieve Nolan, en un informe publicado el jueves pasado.
Puerto Rico actualmente está trabajando para reducir casi 18 mil millones de dólares de su deuda respaldada por el Gobierno central y lidiar con un sistema de pensiones en quiebra que debe a los jubilados actuales y futuros 50 mil millones de dólares, lo que presiona a la isla.