Un elemento que ha pasado casi desapercibido de la prevista reforma tributaria del Partido Republicano podría reducir hasta en un tercio el tamaño del mercado de bonos corporativos estadounidenses, según las estimaciones de un banco.
El presidente electo Donald Trump y legisladores de su partido han sugerido reducir las tasas de impuestos a las empresas. Para pagar esas rebajas, el plan de los representantes republicanos contempla eliminar un beneficio fiscal clave asociado con el endeudamiento de las compañías, específicamente el derecho a deducir pagos de intereses sobre los ingresos.
Esa deducción tributaria ha ayudado a que el mercado de bonos corporativos con grado de inversión crezca a $4.87 millones de millones de deuda en circulación. Eliminar ese beneficio podría, a la larga, reducir esa cifra en cerca de 30%, según analistas de Bank of America Corp. que evaluaron datos del Fondo Monetario Internacional.
Cuando los legisladores eliminaron las deducciones al consumidor sobre la mayoría de los tipos de interés como parte de una amplia reforma tributaria en 1986, los préstamos de tarjetas de crédito se desplomaron.
Durante más de un siglo, las compañías han podido deducir de sus ganancias al menos parte de sus pagos de intereses. Eliminar ese beneficio posiblemente eleve la recaudación tributaria de Estados Unidos en cerca de $1.1 millón de millones durante la próxima década, según la Tax Foundation, un centro de estudios.
Eso ayudaría a compensar otra parte del plan tributario de los republicanos: se permitiría a las compañías deducir sus gastos de los gastos de capital en el año en que se efectuaron, en lugar de distribuirlos durante un periodo mayor. El cambio daría a las empresas un incentivo para invertir en fábricas y otros activos, sin alentarlas necesariamente a preferir la deuda sobre el financiamiento de capital. La Tax Foundation estima que cambiar a una deducción inmediata resultaría en $2.2 millón de millones en ingresos perdidos. El plan de la Casa de Representantes afectaría a las compañías que se financian fuertemente a través de deuda, tales como bancos y empresas de bienes raíces comerciales, al elevar sus impuestos y reducir sus ganancias.
