El gobierno central de China planea tomar medidas que reducirán la influencia que tienen los gobiernos locales en las estadísticas económicas, según una fuente con conocimientos del asunto.
La Oficina Nacional de Estadística (NBS, por sus siglas en inglés) va a trasladar a sus equipos desde las oficinas conjuntas que comparten con sus homólogos regionales por todo el país, y a situarlos en instalaciones separadas, ha revelado la fuente, que ha pedido no ser identificada porque no están autorizados a comentar de forma pública. El plan también implica que el personal de la NBS establezca sus propios comités del Partido Comunista y tenga canales independientes para transmitir los datos de las provincias a Pekín, ha explicado la fuente. La NBS no ha respondido a un fax enviado el lunes, que solicitaba un comentario acerca de las medidas.
El objetivo es mejorar las estadísticas económicas oficiales del país, que se han visto lastradas por desajustes.
Por ejemplo: la suma de la producción provincial llevada a cabo por las 31 regiones del país excede con regularidad la cifra publicada del producto interior bruto.
Ning Jizhe, consejero cercano del premier Li Keqiang, y nombrado jefe del NBS en febrero, ha abogado por un seguimiento mejorado de la economía, lo que implica mejores medidas de los sectores y de los modelos de negocios.
