ESTRATEGIA

Reino Unido ajusta impuestos antes de vigencia del ‘brexit’

El gobierno del Reino Unido modificó los aranceles que impondrá en caso de un brexit sin acuerdo luego de las advertencias de la industria de que sus planes anteriores corrían el riesgo de hacer que los productores nacionales no fueran competitivos.

Los aranceles de importación para vehículos pesados se reducirán a 10%, en un impulso para la industria del transporte por carretera, mientras que se aumentarán los gravámenes para el bioetanol y se introducirán nuevos impuestos para el vestuario, informó ayer el Departamento de Comercio Internacional. Según los planes anteriores, los camiones importados habrían enfrentado un arancel de hasta 22%, lo que provocó la oposición de la industria.

El primer ministro británico, Boris Johnson, prometió que el Reino Unido abandonará la Unión Europea (UE) el 31 de octubre con o sin acuerdo, lo que desencadenará la mayor crisis en los acuerdos comerciales del país en una generación. Un brexit duro sometería a Gran Bretaña a los aranceles de importación que la UE impone a los países que no son miembros, por lo que el gobierno introducirá sus propios impuestos para nivelar las condiciones con su competencia en el bloque.

“Nuestro régimen arancelario temporal apoyará a la economía del Reino Unido en su conjunto, lo que ayudará a las empresas británicas a comerciar y brindará oportunidades para que las compañías importen los mejores productos de todo el mundo a los mejores precios para los consumidores británicos”, dijo el ministro de Comercio Internacional del Reino unido, Conor Burns.

El Departamento de Comercio Internacional también confirmó que iniciaría una revisión de sus aranceles el día del brexit, lo que le permitirá hacer cambios a sus gravámenes temporales planificados.

Mientras, en el plano político, el gobierno británico dio a entender que la negociación sobre el brexit está a punto de fracasar por culpa de la UE, lo que irritó a responsables europeos que acusaron a Boris Johnson de jugar “con el futuro de Europa”. Los líderes europeos, que se reúnen en cumbre los días 17 y 18, se dieron hasta el final de esta semana para considerar si hay base para un acuerdo.

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