S&P Global Ratings ha dicho que la economía del Reino Unido se está enfriando gradualmente a medida que el gasto de los hogares, el principal impulsor del crecimiento el año pasado, se debilita.
En un informe publicado antes de que el ministro de Hacienda, Philip Hammond, presente su primer presupuesto, la compañía calificadora dijo que la desaceleración del consumo, así como una demanda más suave de préstamos comerciales, “son los primeros indicios de la paulatina desaceleración” de la economía.
También dijo que los posibles riesgos derivados del brexit significan que el Banco de Inglaterra mantendrá las tasas de interés “bajas por mucho tiempo”.
“Las condiciones de la oferta del crédito siguen siendo relativamente favorables y están apoyando la economía”, declaró S&P.
“Sin embargo, estas condiciones favorables no podrán compensar completamente el impacto negativo anticipado de una incertidumbre profunda relacionada con el brexit y la presión inflacionaria sobre los presupuestos de los hogares en particular”.
Con el impulso de la inflación por la debilidad de la libra, la atención está centrada en el consumidor, cuyo gasto ha contribuido a que la economía crezca más rápido de lo previsto desde el referéndum de la Unión Europea en junio.
En declaraciones a Bloomberg Television, Kit Juckes, de Société Générale, también citó el gasto de los hogares en su evaluación de la economía.
“La realidad es que —en parte debido a la caída de la libra esterlina— estamos en una economía cercana al pleno empleo; el crecimiento del empleo se está desacelerando; la inflación está erosionando los salarios reales; el gasto de los consumidores va a seguir desacelerándose”, señaló Juckes.
