Theresa May presentó su visión de la futura relación que ella desearía con la Unión Europea, con una zona de libre comercio con la UE y un nuevo modelo aduanero, asegurando que sus ministros, muy divididos sobre el brexit, habían alcanzado una “posición común”.
Esta proposición era esperada desde hace tiempo por los europeos, cansados de las dudas del gobierno británico sobre el contenido que quiere a las negociaciones en torno al divorcio con la UE, previsto para dentro de menos de nueve meses.
El plan británico, que confirma el fin de la libre circulación de personas, fue presentado en forma de comunicado tras la reunión maratoniana del ejecutivo en Chequers.