Renault S.A. consiguió superar a General Motors Corp. (GM) y otros en la oferta por una participación de 25% en AvtoVAZ, el fabricante ruso de los automóviles Lada. Fue GM, por supuesto, la que descartó la idea de una alianza con Renault y su afiliada Nissan Motor Co. en 2006, dejando a Ghosn con aspecto de humillado.
Carlos Ghosn, de Renault, el máximo responsable de GM, Rick Wagoner, y otros fabricantes de automóviles de todo el mundo han emprendido una frenética y agresiva carrera para construir y vender autos en mercados emergentes como China, India, Brasil y Rusia, donde el aumento de los ingresos personales coloca a los vehículos al alcance de miles de compradores cada día.
Las ventas de autos en Rusia, ya vivaces, se dispararon en 2003, impulsadas por los rápidamente crecientes precios del petróleo y el gas, las más importantes exportaciones rusas, que han elevado el poder adquisitivo del rublo.
En los últimos cuatro años, las marcas extranjeras importadas y las fabricadas localmente han desplazado velozmente las ventas del ruso Lada, largo tiempo la líder.
Durante años, los consumidores rusos han adquirido mayormente el Lada, una reliquia de la Guerra Fría relativamente poco fiable y basada en tecnología y diseños viejos comprados a Fiat.
Pero con tantos vehículos nuevos y superiores ahora disponibles, incluidos el Chery y otros pocos provenientes de China, el mercado vehicular ruso está destinado a sobrepasar en pocos años al alemán, donde casi 3.2 millones de vehículos serán vendidos en el mercado minorista este año.
