Cada año en Capira, Panamá Oeste, se reproducen a través de la técnica in vitro entre 3 mil a 5 mil plantones de la flor del Espíritu Santo, orquídea nacional en peligro de extinción. El laboratorio de biotecnología in vitro, instalado por la misión técnica de Taiwan a un costo de $80 mil, en la sede provincial del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida), trabaja con una docena de plantas madre, de donde son extraídas las semillas.
Con la biotecnología in vitro, cada semilla de la flor del Espíritu Santo tarda un año en estar apta para abandonar el laboratorio y pasar a la siguiente fase de cultivo en invernaderos, manifestó Darwin Quintero, encargado del programa de multiplicación del Mida.
La nuevas generaciones de la flor se han diseminado, en conjunto con asociaciones de productores en el Parque Natural Altos de Campana, Las Minas de Herrera y en El Valle de Antón, Coclé.
