Los precios al consumo (excepto productos perecederos) subieron un 1% en febrero en Japón respecto al año anterior, tras un alza del 0.9% en los tres meses anteriores, anunció el gobierno.
El banco central está ahora a medio camino de su objetivo de inflación 2%, tantas veces aplazado. El gobernador del banco central, Haruhiko Kuroda prometió mantener su ambiciosa política de expansión cuantitativa hasta alcanzar sus objetivos, que espera cumplir en 2019/2020. Si se excluyen, además de los productos frescos, los precios de la energía, la inflación fue del 0.5%, en comparación con el 0.4% de enero. Pese a esta mejora, el Banco de Japón, está lejos de haber ganado su apuesta, advierten los economistas.