Las reservas probadas de hidrocarburos de México bajaron 10.6% el año pasado para ubicarse en 9.16 millones de barriles de petróleo crudo equivalente, afectadas por las menores inversiones hechas por la estatal Pemex y la falta de maduración de nuevos proyectos.
El regulador petrolero, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), dijo que las reservas probadas (1P) -aquellas con el mayor grado de certidumbre- de crudo se redujeron 7.9% a 7.37 millones de barriles de crudo. En cuanto a las de gas natural, del que México es muy deficitario, las reservas 1P sufrieron la mayor baja y descendieron 17.8% a 10,402 miles de millones de pies cúbicos, dijo el regulador en una sesión del órgano de gobierno.
“Tenemos como país que estudiar cómo darle viabilidad a nuestros campos de gas natural, incrementar nuestras reservas. Es un tema, sin duda, de seguridad energética”, dijo el comisionado presidente de la CNH, Juan Carlos Zepeda.
El descenso de las reservas recuperables de crudo y gas se debió a la declinación en campos maduros y la presencia de agua en algunos, así como una menor actividad debido a una reducción en las inversiones en algunas zonas.