El camino para que el turismo panameño salga del pantano donde se encuentra no será fácil. A pesar del esfuerzo que hacen los operadores de turismo, aerolíneas, hoteles, cámaras de turismo y la propia Autoridad de Turismo de Panamá, hay aspectos que deben corregirse.
No todo lo que se dice de Panamá fuera de nuestras fronteras es malo, también hay noticias de crecimiento, lo que nos ayuda a mejorar nuestra imagen, pero a la vez nos plantea un nuevo reto.
Los inversionistas están llegando para observar de cerca las oportunidades de negocio que pueden encontrar en esta tierra. Igual pasa con los turistas que buscan nuevos destinos por conocer. Es por eso que debemos redoblar esfuerzos para mejorar aquellas cosas que no están bien y que afectan a los visitantes.
A pesar de todos los esfuerzos que vienen realizando todos los actores que participan en la actividad turística, la baja calidad del servicio que todavía se encuentra en hoteles, restaurante y en cualquier actividad que tenga contacto con los visitantes, afecta la imagen del país. A esto hay que sumarle el congestionamiento vial, que retrasa el desplazamiento de los visitantes, que en muchas ocasiones tienen una agenda apretada. Además, la competencia desleal de empresas que ofrecen transporte turístico, giras, hospedaje, que brindan un servicio a precios bajos, pero con una calidad que crea la percepción de que todas las empresas turísticas trabajan de esa manera. El manejo desordenado, nuestro tono grosero al hablar y la inseguridad que se vive en algunos sectores del país son aspectos que hay que atacar de inmediato para mejorar la experiencia de los visitantes en el país.
No será fácil crecer, mientras siga el juega vivo y la corrupción. Pero esto no solo está afectando al turismo, sino que se está extendiendo a muchas actividades que al final quedará perjudicará al desarrollo económico del país. No sé qué espera el Estado para desarrollar un plan maestro con el objetivo de que la educación del país mejore, que motive el estudio para que los alumnos sientan que a través de la preparación pueden ser mejores personas y contribuir con el desarrollo de Panamá. Requerimos de mejores profesionales, que trabajen con honestidad y responsabilidad; miremos con detalle lo que está ocurriendo a nuestro alrededor, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Ecuador. No puede ser que queramos sumarnos a esas realidades. Nuestro lema debe ser “trabajar por un mejor Panamá”.