Airbus anunció un beneficio neto de mil 750 millones de dólares en el primer semestre, en baja de 17%, en medio de problemas persistentes con la motorización de su nueva versión del avión A320.
“El entorno de la aviación comercial continúa gozando de buena salud y una lista de pedidos sólida respalda nuestros planes de aumentar la cadencia. Sin embargo, enfrentamos desafíos debido a nuestras dificultades persistentes con motores [...] pero mantenemos nuestras perspectivas anuales”, declaró el consejero delegado del grupo, Tom Enders, en un comunicado.
El grupo espera entregar más de 700 aviones comerciales en 2017, pero precisa que el cumplimiento de ese objetivo dependerá “de los compromisos de entrega de los fabricantes de motores”.
La situación “claramente no es satisfactoria”, dijo Enders durante una entrevista telefónica con periodistas en referencia a la motorización del A320neo (new engine option), precisando no obstante que el grupo mantenía su objetivo de entregar 200 en 2017.
El motor Pratt y Whitney del A320neo, cuyo primer ejemplar fue entregado en enero de 2016, ha tenido problemas desde el principio. El grupo anunció en 2016 una reducción de la producción a un ejemplar por mes a partir de 2018.
