La Oficina del Gabinete de Japón recortó la cifra de crecimiento económico para el período de julio a septiembre, revisando las estimaciones iniciales de gasto de capital e inventarios, lo que renovó las preocupaciones sobre el panorama para la expansión del país.
La Oficina del Gabinete dijo que la economía creció a una tasa anualizada de un 1.3% entre julio y septiembre, una fuerte revisión desde la estimación inicial de un 2.2% y apenas por sobre la mitad de la mediana de proyecciones de una expansión anualizada de un 2.4%.
En una señal positiva, el gasto del consumidor fue revisado al alza, pero los datos en su conjunto podrían moderar el optimismo de que la economía podría acelerarse a comienzos del próximo año. La cifra revisada se traduce en un crecimiento de un 0.3% frente al trimestre anterior en términos reales ajustados por precios, frente a la cifra inicial de un 0.5% y la mediana de las estimaciones de una expansión de un 0.6%. El gasto de capital disminuyó un 0.4% en el trimestre, frente a la estimación preliminar de que se mantuvo estable, debido a que las empresas siderúrgicas y de bienes raíces redujeron sus inversiones.
Los inventarios borraron 0.3 puntos porcentuales del crecimiento, más que la lectura preliminar de una contracción de 0.1 puntos porcentuales. El Gobierno adoptó un nuevo año base para calcular el producto interno bruto (PIB), lo que llevó a cambios en los datos anteriores y dificultó las proyecciones para el resultado del tercer trimestre, dijeron economistas. El consumo privado, que corresponde aproximadamente a un 60% de la economía, creció un 0.3%.
