Rusia recurrió a la Organización Mundial del Comercio (OMC) por los aranceles estadounidenses al acero y el aluminio.
Rusia, gran exportador de acero y aluminio, recurrió a la misma táctica que la UE en este caso, aludiendo al Acuerdo sobre Salvaguardias de la OMC, a pesar de que Washington no definió las medidas como de salvaguarda.
La administración del presidente Donald Trump dijo que los aranceles en el aluminio y en el acero eran necesarios por una cuestión de seguridad nacional y que, por tanto, estaban permitidos por el derecho internacional sobre comercio.
La OMC permite las medidas de salvaguarda si el país que las impone puede demostrar que su industria nacional está amenazada por las importaciones.
