Standard & Poor’s (S&P) rebajó el panorama de la nota crediticia de Bolivia a “negativo” desde “estable”, citando mayores riesgos externos, al tiempo que mantuvo la calificación “BB” a largo plazo en moneda extranjera y local.
“El panorama negativo refleja al menos una probabilidad de una en tres de que los persistentes déficits de cuenta corriente puedan contribuir a desequilibrios macroeconómicos, debilitando el perfil externo del país más allá de nuestras expectativas, en los próximos dos años”, dijo S&P.
“Los bajos precios de exportaciones para el gas natural, en conjunto con un éxito modesto en impulsar las perspectivas para la producción de gas, están pesando sobre la posición externa de Bolivia”, agregó.
S&P dijo que esperaba que el déficit general del Gobierno se ubique en alrededor del 3% del producto interno bruto (PIB) en 2017 y se mantenga relativamente estable en los próximos tres años.
El PIB de Bolivia se expandió 4.3% en 2016 -o en un 2.7% en términos per cápita, según S&P-, pese a menores ganancias por las exportaciones de energía. “Esperamos que el crecimiento sea de alrededor del 3.8% en 2017...”, afirmó S&P.