S&P Global Ratings rebajó la calificación soberana de China por primera vez desde 1999, decisión que atribuyó a los riesgos derivados de una creciente deuda, y revisó su perspectiva de negativa a estable.
La calificación soberana se redujo un nivel, de AA- a A+, dijo la agencia el jueves a última hora en una declaración. Los analistas también rebajaron su calificación de tres bancos extranjeros que operan principalmente en China y dijeron que es improbable que HSBC China, Hang Seng China y DBS Bank China Ltd. puedan evitar una cesación de pagos si el país entra en default de su deuda soberana.
“El prolongado período de fuerte crecimiento del crédito en China ha aumentado sus riesgos económicos y financieros”, dijo S&P.
“Si bien ese crecimiento del crédito contribuyó a un fuerte crecimiento del PIB y a mayores precios de los activos, consideramos que en cierta medida también ha reducido la estabilidad financiera”.
La rebaja, la segunda por parte de una gran agencia calificadora en lo que va del año, refleja una declinación de la confianza internacional en que China podrá alcanzar un equilibrio entre mantener el crecimiento económico y sanear su sector financiero.
La medida, por otra parte, también podría resultar incómoda para los funcionarios del Partido Comunista, que están a apenas semanas de una reorganización de la cúpula del poder que se realiza dos veces por década.
La rebaja “tendrá un impacto relativamente fuerte en las empresas chinas, dado que las calificaciones corporativas no pueden ser más altas que la nota soberana”, dijo Xia Le, economista de Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, S.A. en Hong Kong. “Afectará el financiamiento empresarial”.
Moody’s Investors Service redujo en mayo su calificación de la segunda mayor economía del mundo de Aa3 a A1, atribuyendo la medida a preocupaciones similares sobre la magnitud de la deuda y sus efectos sobre las finanzas estatales.
