El presidente Salvador Sánchez Cerén defendió la decisión de su gobierno de romper relaciones diplomáticas con Taiwán y establecerlas con la República Popular China para favorecer al pueblo salvadoreño.
“Nadie nos puede aconsejar qué es lo que podemos hacer, nadie nos puede ordenar lo que tenemos que hacer”, aseveró el presidente salvadoreño en un acto público, en respuesta a las críticas de los partidos de derecha del país y del Gobierno de Estados Unidos (EU).
La embajadora estadounidense en El Salvador, Jean Manes, expresó recientemente la preocupación de su país por la falta de transparencia en los acuerdos políticos y económicos con China, y aunque reconoció que todos los países tienen derecho a tomar sus propias decisiones, indicó que “EU tiene el derecho de analizar estas decisiones”.
Sánchez Cerén anunció en cadena nacional que su gobierno tomó la decisión de romper las relaciones que El Salvador sostuvo por más de 80 años con Taiwán y de establecerlas de inmediato con China, lo que provocó críticas de políticos opositores.
La embajadora estadounidense advirtió que la decisión ponía en peligro innumerables proyectos de cooperación con EU.
