Samsung Electronics Co. comenzó el segundo semestre de 2017 con un récord de ganancias trimestrales bajo el brazo y espera sostener ese envión mientras Apple Inc. se prepara para estrenar la edición del iPhone por su 10° aniversario.
Samsung pretende utilizar su Galaxy S8, que fue bien recibido, para extender su ventaja frente a su rival estadounidense. Pero también se apoyará mucho en su posición de fabricante de chips de memoria más grande del mundo para expandir su balance.
Su capacidad de producir no solo dispositivos móviles, sino también algunas de las partes más vitales de un celular, como las pantallas, le otorgan una ventaja única sobre Apple en una época en la que el mercado global está perdiendo fuerza.
Los ingresos preliminares antes de intereses e impuestos subieron a 12 mil millones de dólares en los tres meses terminados en junio, con lo cual superaron el promedio de las estimaciones de los analistas.
Se proyecta que su rival estadounidense registre ingresos antes de intereses e impuestos por 10 mil 500 millones de dólares en el mismo trimestre, un período típicamente más débil previo al lanzamiento de un nuevo iPhone.
