El Banco Santander Brasil SA revisó a la baja su meta de rentabilidad a largo plazo, en un indicio de los desafíos que enfrenta el mayor prestamista extranjero del país sudamericano, a pesar de haber registrado ganancias récord en el cuarto trimestre.
En una presentación tras la publicación de los resultados trimestrales, el banco fijó una meta de rentabilidad sobre recursos propios del 15.6% para diciembre de 2018, por debajo del 17% establecido previamente.
El banco mantuvo estables otras metas, incluida la de bajar los ratios de morosidad a niveles similares a los de sus pares para diciembre de 2018, mientras el presidente ejecutivo Sergio Rial busca zanjar la brecha con sus rivales mejorando la experiencia de los consumidores, manteniendo a raya los gastos y alentando áreas más rentables.
La estrategia de Rial llevó a la entidad a registrar un crecimiento récord de las ganancias en el último año, a pesar de la peor recesión de Brasil en décadas y al impacto de un ciclo crediticio que llevó los ratios de morosidad a máximos récord.
Santander Brasil reportó previamente utilidades mejores a lo esperado en el cuarto trimestre, debido a una fuerte alza de sus ingresos por comisiones y menores provisiones por créditos incobrables.
La ganancia neta recurrente del banco se ubicó en 628 millones de dólares, por encima de las estimaciones promedio de analistas.
El ingreso por servicios financieros, o ganancia por comisiones, trepó 12% desde el trimestre previo, ayudando a compensar una caída del 5% en el beneficio por intereses.
