Los recortes de producción de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y los problemas económicos están complicando los esfuerzos de Schlumberger para cobrar mil 100 millones de dólares a la petrolera estatal ecuatoriana Petroamazonas, lo que ensombrece la próxima entrega de resultados de la compañía de servicios petroleros.
“Los continuos problemas de pago” de Ecuador están perjudicando los resultados, dijo el presidente ejecutivo, Paal Kibsgaard, en el texto de un discurso ofrecido el lunes en la conferencia.
A principios de este mes, Kibsgaard escribió al presidente ecuatoriano, Rafael Correa, para resolver las diferencias por las facturas impagas que, según él, causaban a Schlumberger “una considerable tensión financiera”. Kibsgaard dijo que las conversaciones entre ejecutivos de alto rango de Schlumberger y funcionarios ecuatorianos desde octubre “no han tenido ningún avance real”, según una copia de la carta vista por Reuters. “Es obvio que la situación no es sostenible en el largo plazo”, escribió, añadiendo que Schlumberger se vio obligada a endeudarse más para financiar las operaciones en el país.