Un repunte del sector industrial de China le ayudó a registrar un crecimiento económico mejor al previsto en el segundo trimestre, mientras que las actividades de finanzas y de vivienda sufrieron una desaceleración hasta mínimos de varios años.
Las autoridades chinas posiblemente tomarán los últimos datos como una buena noticia, luego de haber estado intentando enfriar al mercado de propiedades y reducir la especulación en los mercados financieros, a fin de favorecer la inversión en la economía real y modernizar a su vasto segmento industrial.
Pero la constante ralentización en el crecimiento del consumo durante este año podría representar un desafío a los esfuerzos de China por cambiar la estructura de su economía. El sector industrial, que representa alrededor de un tercio de la economía, se expandió un 6.6% en el segundo trimestre respecto a un año atrás, de acuerdo con datos revelados por la oficina de estadísticas. La lectura estuvo levemente por encima del 6.5% visto en el primer trimestre y representa el avance más acelerado desde el cuarto periodo de 2014.