La actividad del sector de servicios de China se expandió en marzo a su ritmo más débil en seis meses, mostró una encuesta privada, lo que ofrece un cuadro menos optimista de un sector en el que Pekín depende para mantener el impulso económico.
El índice de gerentes de compras (PMI, por su sigla en inglés) del sector de servicios chino elaborado por Caixin/Markit cayó a 52.2 en marzo desde 52.6 en febrero, pero se mantuvo por encima del nivel de 50 que separa la expansión de la contracción.
La encuesta de las empresas de mediano y pequeño tamaño reveló que la actividad cedió a su nivel más débil desde septiembre de 2016.
El resultado contrasta con unas encuestas oficiales que mostraron que el crecimiento del sector de servicios se aceleró en marzo a su ritmo más rápido en casi tres años, y la actividad de manufactura se expandió el mes pasado a su mayor ritmo en casi cinco años.
En la encuesta privada la demanda apagada de negocios pesó sobre el índice principal del PMI. Existe la inquietud de que el sector inmobiliario de China pueda convertirse en un lastre para la economía, ya que se vio afectada a mediados de marzo por nuevas medidas para enfriar la subida de los precios de las viviendas.