En 2001 Selloro S.A. recibió el premio "Exportador del Año" tras el éxito comercial de sus pisos de madera dura en los mercados de Estados Unidos y Canadá, un negocio que generaba 5 millones de dólares al año. La empresa también llegó a ser parte de los modelos de exportación utilizados en los programas "Exporta", del Ministerio de Comercio e Industrias, y "Compite", del Ministerio de Economía y Finanzas.
Hoy la historia es otra. La compañía ha anunciado el cierre de su actividad el próximo 30 de junio, responsabilizando a la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) de haberles causado la quiebra, al provocarles un desabastecimiento de materia prima para la segunda mitad del año.
Con el cierre de las exportaciones de Selloro se perderán 140 empleos directos, y equipos de alta tecnología valorados en 7 millones de dólares tendrán que ser vendidos en el exterior. "Esto ha sido casi una constante desde que abrimos hace siete años. Nunca Anam fue un aliado de este esfuerzo; sin embargo, este año hizo crisis y solo pudimos acopiar madera para los primeros seis meses del año. Ninguna industria puede soportar seis meses parada y no nos queda más que abocarnos a un cierre", sostuvo Guillermo Villarreal, presidente de Selloro.
La Anam dice no tener la culpa de la quiebra de Selloro. Harri Mitchell, jefe del departamento legal de la institución, sostiene que Selloro pidió los permisos de madera muy tarde. "Ellos deberían planificar desde la temporada invernal", alegó. Pero esta versión es rechazada por Villarreal.
La compañía ya procedió a notificar a sus clientes en Estados Unidos y Canadá que no podrá cumplir con los pedidos programados para después de este mes. Incluso la empresa procederá a cancelar su contrato de energía eléctrica con Elektra, que representaba una tarifa mensual de 32 mil dólares.
"Me siento doblemente frustrado, porque mi empresa no solamente exporta sino que fue tomada como ejemplo para motivar a otras empresas a hacer lo mismo", dijo Villarreal cuando cargaba uno de los últimos contenedores de piso de madera de bálsamo que tiene como destino el puerto de Baltimore, en Estados Unidos. La empresa estaba haciendo pruebas para nuevos productos de exportación.
Vea Ejecutivo conocía el caso de Selloro
