Las cosas ya pintaban mal para los productores agrícolas de Argentina, castigados por la sequía. Ahora la situación podría agravarse en tanto la cosecha de soja del país corre el riesgo de desplomarse a su nivel más bajo en nueve años.
Una sequía implacable calcinó los campos de la región pampeana, la principal zona de cultivo del país.
Los pronosticadores de cosechas han reducido sus estimaciones de producción durante toda la temporada, y la persistente sequía implica que sus pronósticos probablemente bajarán aún más.
La sequía genera temores generalizados con respecto al suministro de harina de soja en la medida que Argentina es el mayor exportador mundial de la proteína producida con esta leguminosa que se emplea para forraje animal.
Los futuros de harina de soja en Chicago subieron 14% este año al aumentar la volatilidad. Estos incrementos podrían significar costos más altos para productores de carne como Tyson Foods Inc. y WH Group Ltd. de China.
