Excesos y escasez de humedad en el suelo dificultan, simultáneamente, la siembra de la soja 2016/17 en distintas partes de la principal provincia agropecuaria de Argentina, dijo ayer un experto agroclimático.
El oeste de la extensa provincia de Buenos Aires, el distrito de mayor producción agrícola del país, sufre anegaciones tras extensas lluvias recientes, mientras que los productores del sur bonaerense aguardan precipitaciones para poder comenzar la siembra de la nueva campaña.
El viernes, los futuros de soja abrieron en alza en el influyente mercado de Chicago debido a temores por retrasos en la siembra de la oleaginosa en Argentina, el tercer exportador global del grano.
“El oeste de Buenos Aires y el sudeste de (la provincia de) Córdoba, ya tienen una complejidad que no se va a resolver en los próximos 15, 20 días”, dijo a Reuters Germán Heinzenknecht, meteorólogo de la Consultora de Climatología Aplicada (CCA).
El oeste bonaerense recibió abundantes lluvias el mes pasado y en los primeros días de noviembre, generando excesos de agua y anegamientos que interrumpieron el inicio de la campaña 2016/17 de soja en varios campos. En cambio, mientras el occidente de Buenos Aires sufría de lluvias excesivas, el sur de la provincia recibió precipitaciones inferiores a las comunes, dejando un suelo muy seco para las labores de implantación.
“Todos los partidos del sur de Buenos Aires están bastante secos”, dijo Heinzenknecht. “Viene mal noviembre, con lluvias cortas de 5, 10 milímetros. No suma más que eso. Y eso va a complicar la siembra”.
