Los bonos que protegen a las aseguradoras contra el riesgo de cubrir desastres naturales encontraron un piso después de sufrir pérdidas récord a consecuencia del terremoto más fuerte en Japón.
Después de caer 4.12% tras el temblor del 11 de marzo que causó un tsunami e hizo que la central nuclear Fukushima Dai-Ichi arrojara radiación, los bonos catástrofe rindieron 0.07% en las dos semanas que terminaron el 15 de abril, según el Índice de Retornos totales sobre Bonos Catástrofe de Swiss Re.
El mercado de 12 mil millones se está recuperando ya que solo un título, una nota por $300 millones vendida en 2008 por la reaseguradora Munich Re, tiene probabilidades de experimentar una pérdida de capital después del temblor, según Niklaus Hilti, responsable de estrategia ligada a seguros de Credit Suisse Group AG en Zurich. Esto ha contribuido a mantener la demanda relativa a la deuda, con una continuidad de las ventas después de un primer trimestre récord.
Los inversores no han dado señales de perder su apetito por los bonos catástrofe después de Japón, dijo Rupert Flatscher, responsable de operaciones de riesgo de Munich Re, que espera entre $5 mil 500 millones y $6 mil millones de nueva emisión este año.
Las compañías de seguros y las reaseguradoras normalmente venden bonos catástrofe para cubrir sus riesgos más extremos, con las ganancias de las emisiones de primas guardadas y pagadas en caso de un desastre que cumpla con las condiciones fijadas.
Los compradores reciben un margen de interés relativamente alto por tener las notas y corren el riesgo de perder toda su inversión si los títulos son activados antes de su vencimiento.

